domingo 15 de enero de 2012

En vez de lanzarnos al olvido, borrando el calendario, arrojamos las cartas entre ventanas y ciudades.

Recortamos las cartas y formamos todo lo que no estuvo a nuestro alcance.
Un día metí a todos los fantasmas en una bolsa de basura que flota en el río Maipo.
Nuestra relación con los ríos nunca fue fácil.
Pueden darnos todo, como podemos perderlo todo.
ni mapas ni relojes, me gusta perder. Y perderme . Nunca me ha gustado la idea
de preguntar la hora o saber la micro que me deje cerca de casa. Creo que el viaje
es justamente lo que se esconde en el no viaje. Soy víctima del recorrido.
Esto no es un corazón

Un brazo sacude la imagen y desaparecemos,voy a subir tus cerros y apagaré las luces.

ropa sucia

Viajo dos horas cada semana
para lavar mi ropa
y tenderla bajo los blocks
en Martín de Solís.

Sobre las escaleras del metro pienso:
si hay algo que olvidar,
se irá en cada segundo que mi reloj
vuelve una hora atrás.

Carta de amor en epistemología

Te cocinaría un plato de porotos granados con mazamorra así veríamos como naufraga el tomate en el ají color. Eres una cerveza esperando a los fiskales, un bolero en la estación Latinoamericana, un paisaje de Sigur ros, un baile con belle and sebastian, la coreografía de elephant gun de beirut, un tango en el trébol, leyendo a Cortazár en el puente Salvador, un mural en el puerto, un ramito de albahaca, una empanada en fuente suiza, el cogollo más rico del centro, una sopaipilla en Santa Rosa.

En el piso de arriba

En el piso de arriba
han muerto tres personas.
Suben la radio y se cuelgan
como tus mujeres.
Gimen pequeños aullidos
a una hora exacta,
hasta que alguien adelanta el reloj.

jueves 21 de julio de 2011

No quiero ser una fotografía colgando en la pared

Hoy inventé que éramos una enredadera que nacía desde los rincones de nuestra ventana. Bailábamos con cada rayo de sol en las mañanas, nos hicimos amigos de la menta y la ruda. Invadíamos nuestro cuerpo vegetal hasta las raíces, nuestra casa, toda mi galaxia. Un día quisimos entrar agitando firmemente las ramas que formaban elegantes sombras en la pared, empujamos las cortinas y avanzamos sigilosamente entre los objetos, hasta llegar amenazantes al estante de libros, entonces ahí, nos lanzamos ferozmente sobre las páginas de cuanto escritor había, desprendiendo la tierra de nuestra semilla de origen. Decidimos comer letras a nuestro antojo, perforando las novelas, construyendo un lenguaje de formas y palabras nuevas. Escribiendo con el hambre poemas para vivir entre la salvia.
Bugambilias



Deberías saber que te espero y escribo cuentos que se me ocurren mirando por la ventana. ¿Sabías que desde ahí se ve la cúpula de una iglesia que está por la calle paralela? Cuando niña coleccionaba la punta de las iglesias en la memoria y a veces la fotografiaba y escribía en el dorso del recuerdo del día. Había un misterio en la altura, quizás siempre me sentí cerca de las nubes. Hoy escribí un cuento sobre nosotros, en la narración vamos comiendo letras como en nuestra vida, pero somos una enredadera así como las bugambilias ¿ves que aprendí a decir bugambilias? No creo que te hayas dado cuenta pero ayer coleccioné las que ya había caído sobre la vereda y las atrapé en una pecera sobre el televisor. Son las 18 y quince, hace frío y me preparo un té de manzanilla. Preferiría poner el agua para dos y preguntarte ¿cuantas de azúcar?, entonces revuelvo tu té y me acuesto sobre tu pecho, que es el lugar más seguro que conozco. Después viviría en ese lugar que sólo yo conozco y donde siempre te digo que habitaría para siempre, y es que para siempre es un término que utilizamos demasiado, quizás de la misma manera que evitamos hablar de fantasmas. La misma paradoja de que no creamos en un para siempre, porque el tiempo está fuera de nosotros, pero ese para siempre se construye en una duración que crea líneas de historia. Quisiera esperarte en la cama y escribir sobre mis piernas, así podrás lamer todas las cartas hasta saciarte de palabras. Esta noche quiero contemplar la ciudad en tus brazos, decir adiós al odio que nos convoca de pronto, y es que no hay alguien que te pueda odiar más que yo. Sólo por el hecho inevitable del amor, de ser la posibilidad de la rabia contenida, una construcción muy difícil para principiantes ¿te imaginas fuera tu costilla? Un umbral, la estructura. Empecemos de nuevo. Miro hacia adentro mordiendo las instrucciones que nos separan, te espero, podría estar cerquita de la virgen que ilumina Santiago, para buscarte entre las luces más brillantes, aunque no veas tu propia luz. De rodillas, de pie o sentada te esperaría, porque no se amar a otro, ya se me olvidó. Me descubro en ti, en tus muecas, tus gestos, tu olor a sexo. Es irreparable la convivencia, depende de nosotros reparar el hombro, la espalda, la lengua. Quiero acostarme entre tus cavidades, ser la geografía de nuestro asunto.
Tres maniobras


Quiero acompañarte, le dije. Ella miraba en otra dirección, hacia el puente o hacia dentro quizás. Hay tres maniobras sobre la vereda, contestó. Me puedes dar algún mapa de tus fracciones, nunca es fácil mantener nuestra ruta. Crucé a los otros y mantuve el ritmo del camino durante la noche.
Tres maniobras sobre la vereda deberían conducir a ella, olvidé todas las voces en un lugar común que fuimos devorando entre nosotras hasta saciarnos. Fuimos velozmente al final, pues ahí se alojan los días que nos pertenecen a cada una en su propia vida.
Volver, mirar, caminar. La he querido llamar sugiriendo toda especie de símbolos, pero al momento de volver, voy tragando cada especie que inventamos al nombrarte. Me gustaba escuchar cuando hablaba de ti como si no te conociera, dibujando cada recuerdo para mantener intacto los originales. Ella sabía que siempre mentíamos de todas formas, ambas nunca estuvimos tan cerca de ti hasta que nos conocimos. Nuestra carencia alimentaba el encuentro, reuniendo posibles paralelos, canciones y libros que adornaban la estación contigo. Cuando la observé agitando sus muecas, conversando y fumando. La anécdota del recital, del poema favorito, de los colores que se tiñen bajo tu casa. Sólo una tarde me bastó para saber que lo único especial que ella reunía para mi era su pasado contigo, y sin duda yo también fui esta paradoja para ella. Tanto llevamos sin conocernos pero toda la vida nos buscamos, el impulso como crucifijo con tu nombre.

sábado 9 de julio de 2011

Las imágenes a nuestro antojo

Puedes escribir desde las sombras, lubricarte en ellas, abrir las piernas y cercenarlas. Construir una nueva pierna, comerte sus piernas, meterle una pierna en su pierna, tener tres piernas, subir la pierna por su espalda o no tener pierna alguna. Yo quiero un brazo en vez de pierna. Un brazo que me haga volar sobre los tejados de mi población y erotizarme en las ventanas. Un brazo y la ventana bastan para masturbarme mientras tú escribes, puedo convertir las letras en dildos o escafandras y molestarte con mi brazo, mientras paso sobre tu cuello cada letra pegajosa que se metió en mi falda.
A veces sólo quiero dos brazos.
Debería coleccionar cabellos para tejer una bufanda que llegue a las calles de Vicuña Mackenna, y de esta manera asegurar la ruta para encontrarme.

domingo 26 de junio de 2011

Hay un niño dirigiendo su pistola en mi cabeza, el santo de las calles sólo es el nombre. Amanecer como en la infancia, escuchando las mismas palabras que antes. Ahora me paseo por la ciudad de los perros y las luces, mirando mi cuerpo entre las vidrieras. Tratando de recoger ese mundo que se rompe a la salida del sol. Un hombre repite su nombre para ver mi reacción; preferiría estar acariciando a mi gata mientras escucho a mi abuela, preferiría no pensar que perdí un hermano. Estaría contándote todas las estrellas si es que existes.¿Cómo perderse para no regresar eligiendo todos los caminos equivocados? Abrir la botella quemando todos los rostros y sus heridas. No quiero tener ningún mapa sobre mi cuerpo, deberías hablar más para no pensar en todo esta irrealidad que me mata.

jueves 3 de marzo de 2011

Al fin río está terminado y en mi agenda sólo guardo dibujos de aves y hojas. Aunque podría tener pequeñas anotaciones diciendo que el amor te puede enfermar.

miércoles 23 de febrero de 2011

nadan

Caen los cuerpos Cae también el agua
tres partes de agua y yo no sé nadar
en tus cavidades que se fugan.

Hombros y brazos coordinados
estilo espalda tras estilo mariposa.

Una simetría anterior a lo intacto
al borde del movimiento
y yo no sé nadar.

Fábula

Escribí tus desiertos y mi trenza futura para dibujar una casa
al borde del río, así tendernos en la tierra no es cosa de hojas
ni matorrales, sino de cuerpos que se alimentan y crecen como
raíces o salvia.
Quiero ser tu bosque, quieta, entre cerros, bosquejo de carboncillo.
Amarrada con las cuerdas de tu guitarra, extendiendo las redes al costado,
recolectando animales para tu fábula.

martes 22 de febrero de 2011

lunes 21 de febrero de 2011

Hacer un collage con los días que no recuerdo para no pensar que no existieron o yo no estuve.

lunes 14 de febrero de 2011

Podría quebrar mis extremidades y seguiría sin sentir nada, muerdo constantemente mis brazos, llevo las cicatrices a la vista de todos.

jueves 10 de febrero de 2011

Estaba leyendo todos los recuerdos que guardo, una colección de cuadernos y la locura,que desaparece y vuelve, tengo tanto miedo que este mareo terrible sea su causa. Quiero estar despierta sin el peso de mi cabeza,necesito encontrar el sistema que active los motores antes de la lobotomía, me da miedo hablar de ella como si estuviese acechando un momento para tomar mi vida y hacer con ella lo que plazca. Que sólo sea un mareo y que las voces se arranquen como en la adolescencia.

miércoles 9 de febrero de 2011

¿ Y cuando empieza la vida? . Todos fuimos niños tristes lanzados desde el árbol, borrachos sólo de amor, azotamos nuestras cabezas en el cemento para volver a subir y componer pautas de pájaros sin padres, nacer del cemento, escribir con tinta roja en vez del río,la geometría de los blocks.
-Dame tu archipiélago-respondió, huiremos esta noche al canto de las piedras que chocan,intentaremos flotar, el mundo entero está en llamas.

¿El río nos podrá salvar? la hora de la ciudad río abajo también es horizontal.
Él tiene tanto remordimiento, se le incrusta cada muerte de mis hijos.¿Dónde se fue mi padre cuando murió su madre?,¿dónde estaban todos cuando alcancé las voces en el cielo?.

Quisiera tener este momento para restaurar el calor de los viajes, para no perder mi infancia como su último cigarrillo.
Me puse a escribir tus montañas, a veces sola en mi habitación imagino todas las vidas que dejé en los días anteriores.

De vuelta a la ciudad , parte de río

“Todo lo que está aquí
parece estar verdaderamente en otro lugar.
Los jóvenes no pueden volver a casa
porque ningún padre los espera”
Teillier

Las luces de la ciudad

Quiero ver las luces más altas de la ciudad
con esa línea delgada de la noche,
habitar los caminos que siguen
entre ser un hombre de veinte
que ha perdido la mitad de su juventud,
una madre y una casa.

Ser ese hombre que ha recorrido
los bares de la estación,
intercambiando señas y mujeres
con los nudillos
en cada arruga de su camisa.
Recuperando la mueca incansable,
colmando de humo mi botella.

Quiero ser la temible infancia
con toda la vida en sus remos,
ser un trozo de geografía,
meciendo el agua de las grietas
para avanzar a la edad primitiva
del hombre y su agujero.

Mi cruz es el río,
la acequia y el pozo.

Hinchado de gorriones y arbustos,
clavando este duelo entre mis pulmones,
me arrastro por el río
con el pecho abierto,
limpiando la herida.

Y si mi bautizo puede dejar los pecados
en las prostitutas húmedas del desierto

escondido

sumergido

solitario

cabalgo en mi río de viejas historias
donde estuve mientras ellos morían.

martes 25 de enero de 2011

del Río también

El padre y su madre


Dos veces el interior ha esparcido la hierba y los huérfanos
Nueva Imperial y el interior
Con boca de animal se figuran los relieves en el aire

Nacimos con el río herido, nuestra mancha en el costado, un corazón que de pena se fragua entre todas las costillas y los metales son un líquido espeso en el contorno de la pubertad.

Arden y arden los puentes y los perros del territorio, tengo colgando mi periferia como el fragmento de toda la historia, herido tengo el fósil y mi llaga es un horizonte en su discurso.

Tengo un río herido en forma de zanjón que me grita india y me tira a la calle para cruzar la otra historia, la que se fue muy lejos desprendiendo los hijos en cada vena de su navío.
Tenía el cordón umbilical extendido que atravesaba las montañas en busca de su caudal.
Desde las esquinas de un país cruzado en rieles construí una pequeña caja con las imágenes todo un sol hacia el ombligo, el ombligo como punto medio del reencuentro.

La madre está en sueños me contestó, yo no tengo una foto con su número de cédula pero repito su nombre como si formara un gran digito
Yo tengo de su madre un cobertor de lana en colores que bordan cada punto de sus dedos.

Todos se atropellan serpenteando el agua como en la selva, tú no tienes una foto de ella, la viste morir también y se te fueron quedando los juegos en una palabra que tampoco recuerdo porque a mí no me sucedió.

Cuando decidiste el viaje, y mantener de pie la pobreza. Ver películas en el Prat de San Diego, olvidar las noches y el desorden del pasto por calles que poca agua llevaba más que la alcantarilla de tus ojos. El escape de los paisajes en el abandono y la sangre como saliva.

Somos una madeja, la familia esparcida entre los cables que recorren las avenidas como antes el río. Nuestra fractura comienza con una carga como una aventura, nada circular quizás curvas en el horizonte y en el vértice pero no los oblicuos tal vez las ondas que nos sumergen otra vez hasta flotar como los otros cuerpos en las praderas.

Ellos no los vieron,
solo las piernas de la madre y los animales submarinos emerger como estrellas en su lengua.
Estamos en un mapa que se fragmenta con cada piedra formamos un origen, algunas se perdieron como nosotros en la ciudad invitados a cruzar entre el barro para el adobe. Medio malditos nacimos con la herida como nuestra marca nativa.


Un perro colgaba del árbol
Un ñiachi canino, una escena ingerida
Yo camino entre los pasillos
Entre ladrillos y dientes observó al hombre,
Al hombre sin madre que es mi padre.

lunes 15 de noviembre de 2010

Volver al cerro

Puedo leer cartas del primer hombre a su mujer, la familia y los veranos de un sol extraño. Correr por el parque perdiendo a todos los hijos de una vez. Escribir a los amantes para construir las imágenes que había enterrado sin perder la cabeza.
Tengo la estratagema en una cajita, vuelven los paisajes y escenarios inclinados de la memoria. Los detalles y mapas construidos fueron antes del viaje, por eso decido seguir en el rumbo de mis versiones, pequeños escapes para gritar de una vez desde la altura del cerro, todos mienten, lo aprendimos de nuestros padres.
Mi única estratagema es seguir mi autopista, sacarme de la cabeza el modelo original y dejar de pensar que todos componen a modo de collage otro primer hombre, mis secretos en la cajita con la autopista y el viaje. Es mi dirección para no languidecer, para no pensar que siempre soy también otra mujer, porque todos somos otros en algún momento.
En definitiva es decir con toda la rabia que lo dejé antes, que mientras dibujaba todos mis gestos en una servilleta, yo me arrancaba a borrar lo que quedaba de él y no por venganza.

viernes 1 de octubre de 2010

Entenderán los de ayer, esos que se decían de tanto implorar los buenos augurios como un manantial entre copas que sólo estaban allí haciendo como que estaban, guardando el sexo y la lengua para más tarde. Me pregunto la elección de sus recorridos, tantos días para estar ahí nuevamente sentados mirando los pasos de otros en las plazas.De alguna manera las mil putiadas que uno tiene que decir cara a cara no las dan por verguenza, su final pudo ser palabras y bailes anacrónicos de despedida, en el fondo uno sabe cuando se dice adiós con toda la calma del mundo, quizás por que es definitivo, entonces preparamos lo mejor para el instante de la abertura de los límites, un show inexpresivo combatiendo cualquier matiz emocional, era solo una noche, era el saludo de vuelta. Sabrán que ya no queremos lo de ayer y tampoco nos interesa el futuro, no es un discurso es sólo que no estamos dispuestos a las pendejadas de la adolescencia aunque siempre seamos adolescentes pero con más luz cada día y no es cuestión de religión.

Aprendimos a leer a golpes

Aprendimos a leer a golpes, a lanzar las sombras en la huída, cantando fuerte para no olvidar que la noche no tendría sentido. Había que despertar, iluminar la mañana, guardar la inocencia contra la responsabilidad.

-Éramos inocentes
corriendo con linternas por las calles
asustando la noche y sus bostezos

-Nos quedamos sin aire en el transcurso
los pulmones expulsaban los gritos
nos volvimos baratos antes de crecer
guardar el sexo para el amor fue cosa de niños

miércoles 29 de septiembre de 2010

Miércoles

Aparezco en las puertas que se abren hacia afuera, los párpados sellados con un lacre verdoso, mordiendo los marcos de las ventanas, arrastrando los dientes , recordando que las manos se iban por el aire como paracaídas desde un naufragio y las piezas oscuras que se lamen hacia la madrugada; me levanto entre las ropas de cama, converso con los amigos a través de la inercia que nos recorre al hablar de la familia, tienes las uñas muy sucias para un carrusel o tal vez las ruedas sean tu pasaje, estamos encerrados, mi hermano se fue de casa a una edad a la inversa.

martes 7 de septiembre de 2010

Los Hombres y la basura

La voz inunda el tacto, la ropa interior del huésped inhabilitado por las calles abiertas, azotadas por la gravilla que se mezcla tan pronto sobre los hombros de la muchedumbre. ¿Qué ha cambiado entonces? el abrigo se queda sobre el vehículo, rojo el reflejo, la mano estirada formando un ángulo recto contra la luz, el músculo la tensión, la palabra del hombre que se esconde moviéndose como un idiota, ligero y suspendido levita hacia el interior del mismo viaje en cadena y espiral, para retorcernos como las babosas con la sal, y alimentarnos de nuestra saliva , un hilo de plata sobre tu cabeza, buen hombre, ¿estás dispuesto a corregir el argumento del papel vegetal que escondes en tus bolsillos? los gusanos, los gusanos, emergen de la tierra y tu alimento de la ciudad es una pobre costura de lo universal, la obra se dilata entre las sillas, estás jadeando otra vez, entran las miradas, la reiteración y la influencia, pasa mi mano izquierda y el reflejo del puño que se cierra automáticamente, por las calles el cambio es un instante, el destino algún brazo de océano que órbita encorvado lanzando una punta de posibilidades , el enemigo global, y las calles de vuelta; los cortes eléctricos por Santiago, los hombres y la basura.

domingo 22 de agosto de 2010

Tengo un disco moral en la cabeza que me sacude para verlo y enérgicamente decidir cual será el río en que me ahogue, en sesenta minutos se puede escribir lo que te queda de vida, arrastrar esa pierna hambrienta hasta el horizonte, nombrar los nietos por orden alfabético, construir una realidad que pronto te abandona.

miércoles 18 de agosto de 2010

Postales

21-01-2008

Quedé en una pendiente… no se como decirlo… y preocupado… espero que todo haya salido bien.
Tengo mucho sueño, parto esta noche a Concepción… al parecer vuelvo el jueves. Me iré todo el camino durmiendo, eso pretendo, si es que mis sueños no son invadidos por recuerdos (labios, cariños, timbres, arbustos).
Espero que tu día no se haya transformado en una tormenta y que tu cuello se sane de los besos mal dados. (Usa el pañuelo)¿Por qué será que estoy hablando como un telegrama?
Me robaron las palabras, los duendes de anoche. Entonces vuelvo a la luna de la noche más bella, esta vez con un collage en la cabeza, un poco de hardcore para señoritas y sabor a vino. Con un poco de manos incrustadas en la piel, pelos largos en las sabanas, un amanecer profundamente tierno y obstinado.
Me despido, parece que no te conectarás… un beso.
Miau.

N.

23-01-2008 
 
Que hacer con este niñitogato en mi cabeza?
quiero comer de esas cartas y algo me detiene.

au revoir!

D.

martes 17 de agosto de 2010

Acerca del accidente


Nunca he visto llorar a mi padre, no suelo confiar en la gente que no llora.

Contar que la base de todos tus muertos tiene un inicio sobre el agua lamiendo las piedras para alimentarse,volver al barro para emprender las banderas del cabello con el sudor un tanto cansado.
Ese fue el comienzo de lo que llamaremos el viaje. Mirando el cielo que no volverá,
la madre que murió gimiendo en un charco aún más profundo que tus pies descalzos sobre el zanjón.
Tan temprano te levantaste, tan temprano, volviendo la cabeza para despedir los pájaros. El ruido de las hojas que se ordenan al pasar, en silencio compone lo que desearías, somos este resultado, tan pequeño sobre tus manos.Soy todo lo que no construiste en un sueño de la niñez. En un costado tus viajes y miedos, un camión de madera representa la capital.Somos periferia, somos tan pobres, tanto. Y algún día solo bastaba correr por el verde mohoso de los cerros acarreando los bueyes tras un espejo, atando los cordeles a la madera como un cauce con nuestro accidente, la raíz aprehendida en vez de un corazón, el perplejo abandono de la madre : es un trauma que no responde.
Desde la primera pieza de Santiago me he vuelto masculinidad, me ha marcado la sangre que derramaste al fecundarme, soy tan tuya padre que me he perdido en tu cabeza como una loca, tengo las escenas del imperio: Una llaga sobre mi cuerpo, una fractura desde el origen, que indica la imagen de todas las luces sobre tu abdomen.

martes 8 de junio de 2010

Desde el basural

Enciendo el computador, busco canciones para adherir al reproductor se intercambian rasgando su paseo adicto deslizando un ardor de recuerdos trascendentes, no hay espacios en blanco, almidono las líneas que faltan, recreo las palabras que se acoplan.
Esperando de pronto que tu mano ambulante se deslice por mis cabellos, de lejos quisiera adoptar la sincronía de nuestra dimensión pero las distancias esta vez no son azarosas, son decisiones que no traduzco en mi lenguaje común, y no quiero pensar en la soledad que se me devuelve como caparazón de juguete.
La dirección de nuestros recorridos no es una zancadilla ante el vértigo de la impaciencia es un rincón de espera, para arrullarse en un capullo de complicidad, una postal que nos mantenga con la ilusión de amarnos con un compromiso más leal y seguro, un instante donde podamos volver y abrazarnos tranquilamente con trozos de realidad para abrigarme en tu piel.
No quiero moldear las distancias como un pretexto, solo que yo estoy de pie junto a ti cada día con una línea infinita que encadena cada zigzagueo de transeúnte, converso, sonrió a cada cosquilla que se esconde entre mis ropajes, te beso lentamente tomando tu cabeza con una firmeza de amantes antiguos para no dudar que te mantengo vivo en mis deseos aunque los kilómetros se nos entierren en la carne que nos extraña, te espero porque siento en mi la necesidad de tu cuerpo para arrancarte esa soledad que te desespera, hacer de esto lo más importante que no hemos logrado, despertar cada día amarrada a tu espalada es algo que no quiero soltar tan fácilmente.
Quiero encontrar tus guerrillas añejas y darte la mano, levantando mis extremidades, el paso a la hora se hunde en una semejanza que causa cierta fatiga, extraño ciertos días de acrobacia en las calles, te adivino, te dibujo, puedo adormecer mis sentidos para destilar tu aroma y acercarlo, evaporar cada molécula que sea ajena, componer los verbos que no sean vulnerables a la despedida, quisiera que me escucharas de más cerca, que tus brazos se extendieran a mi forma.

lunes 31 de mayo de 2010

Pasajera

Vamos a escondernos en el papel tapiz de esta vieja casa, mientras un corazón se va por los rieles. Puede que así se construyan los cables que dibujan los trenes en el recorrido; el escape un viaje y vivir en esta parte es un trayecto constante de huída. Es casi por eso que estoy calmada ahora, acostumbrada a navegar por el transporte que interfiera en nuestro lenguaje. Los murmullos son el problema, se alimentan del miedo. No aprenden a correr, mientras yo he levantado todas las carreteras para que siempre estén más lejos, entonces llega la lluvia y puedo arrastrarme en el asfalto, los pasajes de adobe hasta la estación. Comprar el boleto, grabar el paisaje y las piedras chocando en las ventanas, si los viajes no tuvieran ventanas, la huída estaría incompleta.

Hace rato soy pasajera, me voy escondiendo en las luces de la autopista como los reflectores. Entregada en definitiva a las ondas que me transfiere el viaje, escoger un camino accionando los botones del disfraz, para que otro decida. Buscar una ciudad tan lejos con un mar quieto sólo por la distancia. Sólo por la distancia un atardecer es más romántico y el amor puede llamarse amor. Vagando por los coches en pleno invierno con el viento en su rostro para decir adiós y llorar un buen rato tras la despedida.
No se puede volver tan rápido, es necesario saber caminar en soledad por un pueblo fantasma que no tiene actividad los domingos, donde nos limitan los pasos niveles, y un tren hace elegante la modernidad. Deberías saber que el amor te vuelve pasajera también, habitar diferentes lugares hasta tal vez, sólo tal vez.

lunes 24 de mayo de 2010


Aeropuerto


El cielo se ilumina con los destellos más furiosos que he visto, corriendo de pronto entre la gente que avanza. Nos vamos perdiendo por los trozo de cristal que flotaron durante el amanecer. Tengo el dolor que tiñe la pobre imagen de un círculo en primavera pero es verano y esto se vuelve un espejo. Aún no vuelas y estoy arriba arrojando papeles sin rescate, en mi propio vidrio empañado trazando las letras para la salida. Es el hombre no el niño, los caminos que dimos nombrándote como si existieras. De ahí emprenden las alas, nos trasladamos al viaje de la altura con el vértigo potente de la memoria. Mi aviador es otro cuerpo en las cumbres, la inocencia y el silencio no se pueden juzgar. El silencio es el problema, las palabras que se esconden y desde allí la mentira.

miércoles 14 de abril de 2010

Invertebrada

La espalda duele justo donde se inclina para volver atrás, donde se forman las raíces de una vértebra contra la piel. Atravesadas por mi hemisferio central, se cruza entre las cavidades para dar razón al árbol que se instala. Al principio como una semilla que germina sin hojas verdes. Un animal podría crear su hogar en la espalda, por intuición tatuar de manera espiral los implantes, beber té desde la corteza de la canela y atrapar las termitas que lo invaden. Deberíamos saber soldar con pequeños metales la necedad del dolor; un analgésico determinante en su labor de recortar las imágenes con una radiografía. La raíz que señala el animal no aparece en rayos x, está proporcionada al imaginario que se destila en las horas de actividad.
Seguimos la rama y los huesos, con un punto variable entre la silla que moldea la columna, y está la mano cobijando los nudos trazados por la separación. Se vuelve atrás sin los capítulos abiertos, da vuelta una contorsionista con los pies en el suelo, dejamos el suelo sin punto fijo. Tenemos el personaje, el animal, las raíces, el dolor, las vértebras y otra vez el dolor en la espalda, que no es una cueva de misterios es un paso al costado sin límites de superficie, y lo que comienza con una semilla puede avanzar entre el soldador y su máquina de infusiones. El trozo de canela aparece a la hora del té, en la taza que dejamos en la hoja anterior, donde las palabras se iniciaban por capricho, por la explicación de cerrar las historias sin asesinar los diálogos. Pero al doblar nuevamente mi cuerpo como la contorsionista con la cabeza en el cielo, tengo el ardor conversando con el animal que crea su hogar en la vértebra junto a las raíces de mi semilla; haciendo de mi espalda un hueco para futuros árboles en peligro de extinción.

miércoles 24 de febrero de 2010

Hurricane

Su obscenidad era agitarse contra los pasillos
todos los lunes sus ojos en el dogma más profundo del hábito
un blues se colgaba de su vestido, se colgaba como un alfiler
se cuelga el blues en su vestido, ella canta
se retuerce en la vereda, la espuma de la epilepsia
la espuma, la espuma sobre nuestros rostros
estamos como adoquines en el sol del verano
alimentándonos con sus burbujas enfermas
nos bañamos de sus fluidos, ella flota
en vez de ayudar gritamos ¡hurricane, hurricane!
ya no queda blues sobre ningún vestido
quedamos como alfileres en espuma
pegados sobre sus pelos mojados en la cara
con los violentos bailes de la enfermedad
nos presentamos en sueños como cabalgatas de guitarras
un video añejo de los setenta con una chica epiléptica al borde
un trozo de madera sobre sus labios y ella esta mordiéndonos las piernas
cultivando el nuevo ritmo de los versos con las pastillas, los blues
con hurricane
un sintetizador a lo bestia arrasaba con el silbido de la amanecida
nos retorcemos en la vereda
el primer día de cada semana ¡hurricane, hurricane!
la chica gime y muerde nuestras piernas.

martes 2 de febrero de 2010

::::Cincuenta metros bajo el mar

¿Cuántos años debe una montaña existir
antes de que sea bañada por el mar?

Bob Dylan

¿En que límite debemos aguardar? La brújula especializada - Norte y Sur-arriba y abajo,trepar y caer,finalmente eco y silencio. Partir desde el índice, un génesis que no espante los canales, un movimiento ascensor infinitamente hacia arriba. ¿Acaso los vientos vendrán siempre desde la cordillera o podré encandilar las corrientes marinas bajo las profundidades del océano? El retorno de los ciclos es la eternidad, un espejo.
Una boca hambrienta, las caries cuelgan infectadas en la cacería. Inesperadamente estás del otro lado, la brújula no decide, te la he colgado como soga al cuello, con una cosquilla en el costado. Con un bostezo se cae el sol.

Otorgo a la fantasía si las hojas valen más que las raíces, un sismo en movimiento desde la corteza, la agitación de las aguas, un pez bicolor. Yo me quedo quieta entre tus cavidades como un submarino, agitando las redes que te mecen, decender. Los relámpagos y su tormenta de flashes en la oscuridad, la hermosa noche muerta arde. Necesito expandirme y subir para coger los suspiros que asemejan algas de celofán al punto de ebullición. El muro ha concretado su imagen, dividiendo las zonas del nacimiento.
¿De que sirven las puertas cuando imploramos en sumisión las escaleras? Hay una danza que brota cuando duermo,una cadena de imágenes en el espejo murmurando que si alguien abre una puerta es por algo, ya sabes, no esperar las visitas, abogar las sorpresas mientras esa puerta anuncia y los gatos deben trepar.
Construirán una escalera que asemeje un caracol y en cada gemido recogerás su baba, en hilos de bordar mis pies avanzarán por los peldaños. Lejos un susurro empañado, puedo deslizarme por su saliva sin incrustarme membrana contra navío, y tejer telarañas o romper las enredaderas que te sumergen, tengo que descubrir la otra salida para volver al recorrido inicial calmar los murciélagos que guardas en el ropero de tres puertas, bajarte en secreto y guardarte en la cama que he preparado.
Nuevamente la lengua que se retuerce como un pez borracho sobre la barriga,la saliva disuelta entre los pliegues,
los colores tornasol en tu acuario, se confunden nuevamente y ya estas arriba.

Son las diez y cuatro, una voz de radio anuncia que no hay vuelos, que son extremos, que amanece parcialmente nublado con probabilidades de lluvia y una corriente maligna caracterizada por un aroma cálido desembocará al atardecer.
Los molinos tienen su fuga, en un barco que se retuerce a nivel del mar guardamos pasajeros invitados a flotar, son plumas ondeantes a la deriva, eligiendo saltar o desembarcar.
Nosotros seremos capaces de elegir, el cielo o infierno de nuestros universos, subir los brazos y alcanzar tus dedos o arrastrarme como reptil, la bestia marina a ras de suelo sin aletas en su nado.

martes 20 de octubre de 2009

domingo 13 de septiembre de 2009

Camaleón en la ciudad


Soy un camaleón en la ciudad, mi dictador es el reloj. Hoy escojo el disfraz de la sombra avanzando entre los saludos cordiales, la incómoda sonrisa de los trámites, la firma de una factura. Saltando las veredas y corriendo para llegar antes de las catorce horas, conseguir el bolso perfecto para el ángulo regular de una hoja certificada ante notario. Escupir los sonidos chirriantes de las bocinas como conejos de todas las composiciones musicales. Los recorridos me conocen, las calles me pertenecen, no soy agua entre sus grietas imperfectas su estado diagonal succiona la señal aprendida, es mentira que se incendian al caminar. Tengo el mejor papel de la obra santiaguina. Pensar que es absurdo como pasan los minutos en las mañanas, ordenar las cotidianeidades hasta el transcurso, obedecer a la mejor suela de mis zapatos, bajar y esperar, sentirse un estudiante entre tanta vida y la realidad de las esquinas, cuando me conozcan sabré que hacer cambiare el gesto aprendido y articulare mi nuevo rostro robado del resto del mundo. Pasear en las vitrinas detenerme en la mejor oferta de temporada, parar, terminar en una fila de insectos donde nuestra hormiga reina es la cajera dispuesta a marcar el cheque, mirar el endoso con desconfianza y comprobar que mi estafa no es el dinero.


martes 8 de septiembre de 2009

Corazón de Fieltro

Le dije
que había
vomitado mi corazón
y él respondió
que
me podía tragar el suyo

Armas de cartón

Nos tranquilizaba saber que eramos los otros gimiendo campanas desde lo blanco pues así se vuelven las horas sin cigarros con los chutes eléctricos de los amigos albergados en el brazo.
Pretendimos no escuchar el único clamor de la sirena que anunciaba imponente el miedo de saltar a una ventana con absoluta violencia, sin conocer los puentes en plena gloria. Ese día muchos usaban las máscaras como escusa de que nunca fuimos un rostro visible en el combate, otros se escondieron entre lo febril de las tardes comiendo limones desde los cerros, agujereando el ambiente de un público inmóvil.
Los verdaderos otros pelaban naranjas con esa mirada que proyectan los oficinistas en plena mañana. ¿Cómo les explicaríamos que las armas fueron de cartón y que aún conservaban el brillo de incendio en sus ojos?, luego despertaron.




Como pedir un deseo o pasear sobre las veredas

El resultado siempre puede verse si usted decide caminar tres pasos hacia el costado de su rodilla izquierda. No se confunda, las posibilidades de cometer un error son de truenos victimarios (con esto me refiero a los últimos que buscando su bala aérea cayeron sobre el cielo), así con la valentía de los días nublados decidamos alinear las veredas torcidas, levantar la pantorrilla y dirigirnos al próximo nivel sin descansar sobre el pavimento (subir a la solera tiene un significado trascendental para acróbatas cesantes) luego encontraremos las ramas salvajes de la noche anterior que deberá guardar en la cajita envuelta en papel de regalo navideño, cobijelas entre las plumas de gorriones dormidos y siga hasta la calle que sigue su ojo, sí, el primero que se arrugue ante el rayito de sol. Si el escarabajo aparece entre la humedad musgosa de las paredes caminado en zig zag desde abajo, ud es un privilegiado.
Pida un deseo imaginando los peces rojos del acuario vecino, recoja la piedrita más cercana y guárdela en el bolsillo de su pantalón, cuando llegué a casa salte tres veces con la piedrita en la mano izquierda empuñada, ahora podrá ver su deseo cumplido.




lunes 24 de agosto de 2009

Infancia

Los viajes sucedían con los viejos
en un taxi lada de un préstamo terrible
escuchando indomables gargantas de boleros

Mirando los tebos colgar de los árboles
las hojas consistían de su estación
agitando las banderas blancas
indicando el camino a la gloria del pan

Soñábamos pintar con los dedos
cada cerro de barro
recoger las semillas y construir un mapa
con las calaveras bobinas
olvidadas junto al canal

Bailábamos cumbias con la sonrisa inocente
de construir historias de extraterrestres
que simulaban ser satélites
o de aquellos muertos sin descanso en los bosques
donde nos escondíamos sin siquiera buscarnos
esperando el grito del almuerzo

Pasó que me fui olvidando
de ese olor ceniciento de la humedad
de los juegos con los primos
de mi abuelita cantando como la Violeta
mientras nos tejía las bufandas que
llevaremos hasta la tumba

Será también que los perros
encontraron dueño
que ya nadie me sacaba los piojos
que nos íbamos llenando de un cariño
adolescente o de un hombro maduro

Tal vez seguiría la señal de la autopista
contando los autos rojos
saludando al vecino
viendo llover como entonces
entre lo verde que se vuelven las primaveras
cuando no se velan las fotos

Y rescatamos la estampilla
de nuestra sonrisa
de los diarios encumbrados
de los chistes fomes
de mi abuelo respirando
nuestra infancia como el oxigeno
de su vida.

viernes 21 de agosto de 2009

Lectura Poética- Visual-A lternativa

¿Sabía usted que florerito Quebrado se prepara para su temporada favorita? así es, pronto llegará la primavera nos sentiremos en casa y nos abandonará la melancolía invernal que nos atrapa como parásitos en la garganta, dejaremos las bufandas y los calzoncillos de lana, las niñas se pondrán su mejor escote y encumbraremos flores en el cerro, pero mientras algunos anden sueltos por la ciudad haciendo de las suyas con sus palabras cuchillos en el oído preparamos al público para no enrojecer fulminantemente en lo que nos queda de invierno, por eso y también por la falta de metáforas en la televisión hemos decidido salir de nuestra tan mencionada marginalidad under desmintiendo rencillas subversivas del grupo como se ha mencionado tanto, el nombre "Agua brava" es pura imaginación de algunos poetas faranduleros que además andan ventilando nuestras vidas mientras nos conocíamos en el sename, antes que nos pongamos de moda y los floreritos se engrupan con la vacuidad de la escena cultural estamos listos para el sin fin de actividades pre primavera. A continuación puede registrar en su agenda las próximas lecturas de Florerito Quebrado.

Este viernes 28 de Agosto a las 19:30 horas en el Colectivo Mapocho con nuestros amigos del taller Mal de ojo ubicado en General Mackenna # 1038 , piso 3 departamento M, metro Cal y canto, en medio de la vida bohemia y real de los cafés con luces de neón, moteles de chinches sedientos, borrachos de la piojera y de la cuneta, y por supuesto hermosas mujeres latinas cada una con su historia tan interesante de sobrevivencia, estaremos nosotros en el candor natural de los huérfanos que se quieren como hermanos.
Ya sabe por quinientos pesos atrévase a vivir.





viernes 7 de agosto de 2009

Hay que tener hambre

Un pretérito de triunfos
esparcido sobre
la túnica dominical
hasta los pies
de cordero domesticado

Hay que tener hambre
para saber que
con una mordida
nadie le devuelve
las tierras y la sangre

Hay que tener hambre
para llevar las prietas
entre alambres de púas

...el hambre de
un crucifijo revolcado
en la vagina
como estertor fálico
en el rosario
de nuestras madres

Mañana 08 de Agosto

Este sábado 08 de Agosto en la Universidad Central se realizará la Lectura poética masiva "Muchisima Fé" organizada por cultura a la vena, alrededor de ciento veinte poetas leeremos durante seis horas entre las 11 y 19 horas. La entrada es gratuita y se llevará a cabo en la sala de eventos campus Kovacevic II en Santa Isabel 1278.
El bloque de horario de los integrantes de Florerito Quebrado es en la mañana pero no faltan los pedacitos que saltaron hacia la tarde, los esperamos.










miércoles 5 de agosto de 2009

Hoy

El miércoles pasado Nicolás Muñoz me avisa que tras una conversación con Cristián Perez estamos invitados a compartir con los personajes del colectivo poético Mal de ojo cuyas reuniones se realizan en un tercer piso en la casa de artistas del colectivo Mapocho así fue como llegamos a conocerlos tirar nuestras redes y alzarlos al viento a compartir un vino en sus copas, conversando de poesía y los proyectos en conjunto, de esta manera nació una nueva invitación que esta vez se extiende a compartir nuestras experiencias y las sonoridades que ellas nos traigan, es por eso como también los dejo invitados hoy miércoles a escuchar a Carmen Berenguer la escritora galardonada con el premio Iberoamericano de poesía Pablo Neruda 2008, el encuentros es a las 19 horas en General Mackenna 1038 dpto M, edificio Alberto
Cruz Montt.


martes 4 de agosto de 2009

Yo sé

Yo se que no vas al doctor ninguna mañana del mundo
porque piensas que te quieren curar el alma
resfregar el tajito donde el hueso es carne
recordarte que existe la memoria
si se echan las penas al olvido

Te dirá que la infección es brutal
que se instala justo en esa línea que perdura en tu frente
como un hombre antiguo que desembarca
la gangrena de golpe
en estos labios cubiertos de frío

Te dirá que yo
no soy la receta de alguien que cuelga por las veredas
con las muñecas rotas
con los ojos escondidos en una contusión quebradiza
jugando al zigzag de las arrugas

Cariño mío
musguito floreciendo en mi cintura
nuestra enfermedad es
de los hielos que incineran los ataques de cólera
la pandemia indestructible
de valles perdidos
robada por las codicias mundanas
por las faldas de otros más enfermos

Seré tu quitapenas
en el abrigo de la noche
el de la soledad interna de la muerte
de la alucinación enfermiza que ven afuera
Seré la luz
que otros atropellan en sus ramos desiertos
como animal de carretera

jueves 30 de julio de 2009

Palito Chino

Me gustaría regalarte
un palito chino
para escribir
con el lápiz que
amarra tu cabello

martes 28 de julio de 2009

Loba Griega

¿Quien puede
estirar
la soledad quebradiza
de las ruinas?

Soy la loba
griega
de un mito
me están partiendo
los pezones
mis hijos imaginarios
me clavan
sus dientes deformes
al filo de un funeral

Las viejas cantan un réquiem
de cuna
perforan el teatro
con sus máscaras
de llanto

Soy la loba
griega
de un mito
me están partiendo
los pezones
mis hijos imaginarios
escupen la leche
amarga
que brota de
mi cáncer
los hijos
lloran a sus madres
no a las lobas

miércoles 8 de julio de 2009

Fin de mes

Fuera

Te fuiste a comprar
con la fatiga irremediable
de las hallullas vacías
en los días de furia

Lejos de la carne
Sin padres ni sombras
te esperaba
en una esquina azul


Fin de Mes

Veníamos de Libertad
y te desviaste
acelerando los taxis
en Moneda
para que los subterráneos
nos traguen
como aquel fin de mes
a las cinco de la mañana
gritando contraseñas
contra el muro

martes 7 de julio de 2009

La Party del Good Bye Brasil

*** Nicolás Muñoz, Oscar Saavedra, Cristián Pérez
Los poetas de la noche.

Desperté alegando coma de resaca, con el cosquilleo de quien festeja con el vino, inspirada en el sueño de una cocacola light que me sanara de una sed incontrolable, de oasis marchitos en casas viejas.Con un hedor a noche apresurada, de cenizas flotantes, quemaduras en mantel. Desperté con el sonido ruidoso de alarmas en celular, de besos repartidos en la madera.
Recuerdo a los amigos con el frenesí etílico de una despedida, albergarnos en Brasil por seis meses a causa de nuestro vagabundeo eterno, del amor a las comedias dramáticas de la ciudad con sus personajes extravagantes de tres ojos, estaban todos en el suelo como miguitas de pan, eramos las colillas pisoteadas, gritando desde las mesas, ¡Afuera están los pacos! escuché decir, salí tambaleante parafraseando estratagemas de combate, valiente como anfitriona de circo errante, al menos se habían ido cuando ya habíamos demasiados en la calle explicándoles que estábamos gritando por que así era la poesía, que los cassettes a toda raja eran parte del ambiente, que no podíamos estar recitando sin un poco de punk, porque el punk se había muerto y nosotros eramos los zombies de la anarquía como en thriller y además la muerte de Michael nos había dejado sin un rey, que también se agitaba en su vida como Jesucristo permitiendo que los niñitos fueran a él, y no podíamos explicarles tantas cosas, menos mal que se fueron con sus luces de navidad en las sirenas de sus patrullas nocturnas. También fastidiaban los vecinos revolcándose entre los gritos de los cabros huachos de Santiago pero ese era otro cuento, así que entramos de nuevo a fumarnos el oxígeno del good bye Brasil, con tanta gente que de pronto perdí la cuenta, me violente con las letras salvajes y le partí los huesos a varios en los sueños de la madrugada. Desperté con mi amor entre los brazos rogando por una marraqueta con queso gauda y coca cola light para la caña. Desperté y perdí las diez lucas para el flete,desperté y sabía que este era un hasta luego, con la escena de nuestros gritos por toda la capital en un carnaval de Yungay, nos vemos Brasil.

lunes 6 de julio de 2009

Vuelo


Las alas apuñalan
las nubes
y la
estratosfera
nos hincha de aire
como aguiluchos al vuelo

Ya nadie arroja
piedras de papel
desde el ala
de un avión

un dessein si funeste

lunes 29 de junio de 2009

miércoles 24 de junio de 2009

Costuras

Ella sabía que el puente
era un trozo de género
que enhebraba
sobre su lengua
que tal vez hacían falta
tres costuras de revés
para omitirla
y que un ojillo translúcido
como puerta desde la piel
no era una moldura
era un abismo

Una dimensión
entre recuerdos
suspendida la aguja
macerando el nudo
los hilos revueltos
cajita de coser

Para vos che

"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.".

Rayuela,cáp 68

viernes 19 de junio de 2009

miércoles 29 de abril de 2009

Un mal de amor

Por estos días el desencantado es una hiena sedienta que alberga en mi espalda, invertido en el tarot, no viene del grito de una epopeya tampoco una radiografía al desenfreno, quisiera disecar hombres y gobernar entre sus mariposas afiladas.
Un defecto constante del cansancio, no me lamento al suspiro, daría todo por alguna taquicardia, un aroma fulminante que doblegara al hastío de mi sequía emocional, tal vez un fénix que sacuda mi piel entre la piel, incline sus movimientos de pájaro serpenteante y en sus profundidades quiebre las distancias. Estoy cabreada de la mierda acumulada en mis neuronas, debo dejar de gemir palabras y pensamientos en las calles, necesito un agujeroen la memoria y el pasado leproso de vuelta, dame un golpe de vez en cuando, un poco más de droga, sube el volumen a esa canción ... pienso todo esto mientras tengo miles de papelitos blancos en el escritorio, colmados de letras infames con sexo imaginario, el café helado, y mis compañeros espiando.

Soy una malcontenta, malhumorada, mal de ojo, quiero un mal de amor.

lunes 27 de abril de 2009

Ayer

Los domingos a veces son muy raros, despertar y tomar café con azúcar para olvidar el hambre incrustada, el dinero perdido, y la noche confusa.Encontrarse con los evangélicos invasores por todo el paseo Ahumada y los amigos sedientos en la feria del libro, recolectando clientes y cantos de fe.Que Dios se nos aparezca sin creer en él, con olor a cerveza y billetes de dos mil, nos compre el vinilo de los beatles y nos salve la tarde de nuestras tripas secas, gracias a ese tipo pudimos comer pan con huevo y tomate, comprar algunas birras y darles nicotina a nuestros queridos pulmones, escuchando radio y escribiendo, escribiendo mucho, siempre escribiendo, porque es lo que nos queda, además del hambre de mañana.
...y Ofelia come panita enjaulada, mientras recitamos este Martes nuevamente en la ciudad.

viernes 24 de abril de 2009

Caja Futura

Nos detenemos en Merced
yo observo las luces
él se inclina en la solera
semáforo en rojo
enciendo un cigarro
y guardo sus movimientos
en una caja futura
que incendiaré cada vez
cuando él se vaya.

martes 21 de abril de 2009

Somos anclas en la ciudad

A veces las pausas en algunos cafés recrean barcos ondeantes sobre cerros de azúcar, la cotidiana mirada a las plazas vecinas,el espejo para arreglar mi cabello enredado como caracolas, la falda de la muchacha morena alzada como bandera de piratas se interpone al oleaje de naufragios en tu servilleta, buscando un ancla en la isla para coger vientos hacia la mesa del lado,recorriendo cada arruga del mantel como un país perdido en la certeza de aquel hombre que observaste al pasar.

Desvelo

La inmovilidad me produce una hernia en el brazo derecho
no puedo decifrar la estratégica novela.Se deslizan los
personajes al teclado, bailando un Go-Go desenfrenado
sobre las letras, se agitan y contornean en su destino
de papel no impreso, las chicas quieren ser de crepé,
pero son un pixel de computador encendido a las 3 Am
en mi desorden constante de infecciones lingüísticas.

viernes 17 de abril de 2009

Iglesia en llamas

No fue el espiritu santo
fue esa noche de ebrios

de bar a medias

y hotel sin fumigar

que me tragué tu carne

herida de culebras

y pájaros centelleantes.

Misericordiosa imagen

de virgen secuestrada

envuelta en glorias

de iglesia en llamas.

Direcciones

Voy escrita
en tus paredes
masticando
cada letra de tu silabario,
recolectando
sílabas vertiginosas
como este andar eterno
en las micros,
parafraseando
cantos celestiales
menos mi alma.

jueves 16 de abril de 2009

Sábado Santo

Las encarnaciones
vienen del paraíso perdido

entre los muelles devastados.


No hay
fruto en mi vientre

el cielo cae a pedazos,

la iluminación elevada

al muslo agrietado.


Entre mis piernas
deshilachando mi costado,
mi crucifixión
los gritos entre
adoquines de Brasil.

Esta noche no habrá
buenaventura, no habrá
niño dios sobre mis brazos.

sábado 28 de marzo de 2009

martes 4 de noviembre de 2008

Hoy

Viajamos por el serpenteo de estas letras ruidosas como ropaje de la costra infectada.
Me inclino por cada lunar cancerígeno que brota de tu espalda y mi lengua húmeda
subraya mis mordiscos en tu memoria. Tantos dibujos estrellados sobre la piel, empapada de licor sobre tus piernas, comienza mi día, deja las cenizas sobre la alfombra tengo que vestirme,un cigarro para el camino,el anexo y las bebidas.

jueves 30 de octubre de 2008

Piedras Rodantes


lunes 27 de octubre de 2008

Rumbos

Me introduzco en la a-temporalidad de esta micro añeja revestida con pinturas arrugadas, una dirección para seguir rumbos que me desconozcan.

Trabalenguas

Deje fuera del alcance de niños que nacieron con los sueños quebrados. La cuenta regresiva del cigarro, las cenizas dibujadas en el suelo, el maldito tono de espera. Aniquilando la sonrisa inerte, la escusa de llamar para recibir una voz que no sea ajena, que me pertenezca, desentrañar la fiebre estúpida, ya no hay cigarros ¿quién me da la mano ahora? el reproductor arroja canciones sin impulsos, eliminar de la lista, reproducir, reciclaje, mundos bailables, hipócritas a ratos, manoseo la carne podrida y te reviento los ojos con la impotencia del olvido.
Me asfixia este sonido de moscas, como larvas parásitos en el ventilador, vomitar la sed.
Cuantos garabatos de trabalenguas sin sentido, juguemos a los quiltros que mastican el camino a casa, ya no hay razones para un cancionero cursi
.

Viajera desterrada

Mejor trago la sangre sola y movilizo mis articulaciones en esta esquina, arrancate pronto del escupo seco. La calle me envuelve como viajera desterrada, las maletas de humo destilan la sombra marchita de tu fotografía, no sigo tu mundo de cadáveres vivos, mejor me corto el cabello y tejo un túnel que no me conduzca a tu pelvis.

Estación San Bdo

Es tarde, cobijo el reloj anclado de mi impuntualidad, me detengo, devuelvo el recorrido que se resbala en los andenes. Cristales de espacios translúcidos como agujeros negros nos advierten la garganta rasgada de los fantasmas, me he suplantado la identidad arbitraria. Me enamoro del vino pegajoso de letritas lujuriosas, de su boca estampada en la nicotina.Puedo arrancarle la lengua la corteza cerebral, voy penetrando en la obra de violines desintegrados, un viejo me advirtió que no era el amor, eran las hojas de su cama y no puedo seguir arrancando de las almohadas que me succionan, en la venganza de la inocencia. Siempre llego tarde me apresuro, me distraigo. El tren como línea bisectriz perpendicular sin ángulos obtusos, chac-chac, las piedras rebotan en su ruido tembloroso los paisajes se limitan a recorridos eternos de quince minutos. Estoy atrasada no observo relojes, no me fijo los ojos en sus cláusulas de flechitas dictatoriales, voy pateando los minuteros que me aturden.

lunes 6 de octubre de 2008

Horario de Colación

Entre las dos y las tres
Camino por el parque
Nunca te cuento
Las flores que guardo
Para tu funeral
Ni los mirlos que espío
Mientras el Mapocho
Es mi soundtrack
De horas tristes

Observo por la ventana
Las hormigas incendiadas
Que conversan en señas
Te lo grito en un susurro
Como la voz secreta del teléfono
Marqué tantas veces tu celular
Y no estabas
Este puente se aleja
Cuando mis silencios te arropan

Sábana floreada

No puedo mutilarme el clítoris
Para dejar de sentir tus aullidos violentos
Entre mis ríos de puntos suspensivos

No soy la elección huidiza de tus heridas
La sarna incrustada limita la piel
Mis ojeras no son escenas fantasmas
Ni sombras en la pared

Aceptemos que soy
Este mareo indomable
En la sábana floreada del Monet

martes 30 de septiembre de 2008

Piedras Rodantes


Poetas:
::Nicolás Muñoz
::Daniela Catrileo
::Felipe Lagos
::Oscar Uribe
::Emersson Perez
::Cristián Pérez
Bandas Invitadas
::Namm
::Boitcot Antinatural

lunes 8 de septiembre de 2008

Fracción de siluetas

Esa mano que albergamos bajo el abrigo
una fracción de siluetas
escondidos de los perros que muerden
de las rabiosas con tiña

Voy tocando tu cabello
con la sonoridad
de quien se abandona
y sé que ríes de la ceniza
en el suelo
de mi tambaleo coqueto

Expulso mi humo
para que tragues nicotina
aunque sea esta tarde
que nos disfraza

Te lo he repetido
asumimos de vez en cuando
que nuestros cuerpos
son algún compromiso
de piel en horas ebrias

Nos topamos
como todos los demás
de las luces que se queman
ese accidente de calles
desordenadas

Juegas a enredar

Huellas grises en tu pared
trozos de la misma escalera
arropados al tinto en las bancas
a tus inventos de arrastrarnos
como palabras artificiales

Te gusta fingir
que somos la invitación
que se inclina sobre el placer
congelando la aventura
de tu cuello en mis labios

Nos limitamos a la sed
del deseo que se esconde
mientras el público se espanta
y la fuga nos impulsa

miércoles 20 de agosto de 2008

Abstractos

Me decido a ser la sonámbula que desmenuza alucinada las canciones que te entristecen.
Estamos fermentados de cielos insensibles sin creencias ni olvidos solos, absolutos y abstractos.

martes 12 de agosto de 2008

Pixelados en el desierto

En este Santiago que odiabas te decidiste un día a quemar mis ojos sobre el oleaje del sol,
se nos iban los meses desnudos, sin lluvia. Amordazados sobre un quejido de horas intranquilas, ya quisiera no respirarte en el pliegue tibio de mis estaciones.
Eramos una imagen pixelada en el desierto, saboreando el néctar lúgubre de los cuerpos que se abandonan.

Instantes

El instante de húmedad que filtra los labios
desfile de calaveras
bajo mi vestido de inviernos
Nunca fuimos dos
sólo el sueño
de nuestra soledad hambrienta

jueves 31 de julio de 2008

Nunca aprendí a dibujar manos

Mi lengua no alcanza para carroñas intelectuales por el contrario ensancho las encías como felina violentada y dibujo planetas aullantes que desordenan los signos.
(De repente atravieso las escaleras fabricando trizaduras que dilatan las mañanas)

También fue así

Escupo el hambre, no hay población nadie habita en la bóveda que inunda este encierro, voy en la dirección contraria de mi disfraz tal vez me trago los difuntos en cadena y vómito el molde de la mordida, respiro sola la ira que me satisface, hinchada de letras cobardes no sé hablar.

Borradores

Canciones sin rimas, sin melodías, canciones que no lo son, son promesas y son canciones pero descompuestas. Agarrar las cicatrices y arrojarlas escalera abajo, esconder las heridas, lavarlas con cloro y alcohol, sanar sin vendas las mutilaciones sangrantes decir hasta luego, aquí somos los dos, sin bóvedas sin puentes quebradizos.
Tal vez intentaría cobijarte en las sábanas sin dueños, cubrirnos de canciones con letras de ballet, solo para robarte las extremidades y besarlas como tus lágrimas tambaleantes con zapatos sin tacos en esta ciudad de maqueta.
Tejería las coincidencias a un destino de crochet y estoy segura que en algún momento saltamos de la eiffel por puro capricho de ser esos amantes locos de la bohemia parisina aunque no seamos más que los pobres indigentes de una vida indecible.
Nos amarramos para vivirla, en un orfanato sin hermanos postizos, huérfanos como las amapolas sin florero con el agua sobre el cuello persiguiendo las burbujas de un niñito en la plaza.
Hablaríamos del gatito flaco que se envuelve de lana, del bombero pirómano, de la viuda sin calcetines, de cada noche, de cada mañana muy temprano sobre las campanitas de una navidad sin pinos artificiales, te arrojaría esta tarde, esta tarde en que no hay que levantarse no hay que hacer de nuestra conexión un manojo de deberes, somos solo tú y yo en una historia somos la canción de ese Cd añejo, la número 6 del compilador obsesivo.


Solamente un verano

Estaba tu figura trenzada en la botillería de la esquina deslizando monedas entre las rejillas, recibiendo vueltos y boletas a cambio de licores baratos, cigarrillos sueltos o algún dulce de menta que ultrajara la estadía en esta ciudad, la que te recibe como turista despistado con sus viudas soñolientas escuchando tus historias domadas por la artillería de aire ebrio.
Te seguí por las ondas del cemento adivinando tal vez que tu imagen se proyectara de pronto entre mis piedras borrosas, mirando de reojo las casas enjauladas en maderas astilladas de zinc reciclado con las pinturas marchitas que se moldean a las distancias cortas, almacenes de puerto sin mar con las marraquetas tibias para niños entumecidos por la brisa de este tren que cruza animitas olvidadas y todo el carnaval de luces que desprende tu aroma. Exhale caudales de rostros distintos, busqué por estas calles de gatos chascones, de obrero sudado, de rancheras esparcidas por las viejas que se secan al sol a las tres de la tarde pero bastaban las casualidades que tanto me divierten para que esta micro ruidosa me acercara inesperadamente a tu silueta y como no, mi aire de espía obsesiva me dirigía a robar nuevamente tu aliento, a cobijarme enredada a tus dedos de niño crecido.
Pero no fui capaz, me detuve en un tiempo de espejismos doblados, caminaste apresurado entre los callejones entre esas esquinas de papeles arrugados con el polvo suelto y tu mirada perdida.
Los colectivos transportaban tantas velocidades distintas, las murallas gastadas entre afiches añejos y dibujos de spray coloridos, mi posición catatónica me disolvía por los pensamientos de la gente al pasar, los adoquines rotos y humedecidos por el ambiente asfixiante de eclipses invisibles, este verano sofocaba mi sangre para correr y decirte que seguía aquí esperando por ti, aunque en mis manos habían trazadas otros cuerpos de hombres maduros pero no como el tuyo, no como este surco violento que arropaste en mis pasajes de quinceañera.
Camine hacia el paradero, busqué entre mis bolsillos alguna moneda de cien pesos antigua para marcar un número que adivinara mis estaciones entonces cambie de posición y avance a la botillería, saqué una moneda y marqué quinientos números de gente extraña, nada era tan ajeno como mi propio dedo índice en una languidez de estupefacientes imaginarios.